Pandora: Decime una cosa, n., ¿por qué no sonreír si no hay razón para estar triste?
n.,: Es extraño que vos me lo vengas a preguntar.
P: ¿No entendés que para oscuridad y gravedad estoy yo?, ¿o es que acaso pretendés terminar con todo equilibrio?
n.,: No quiero equilibrio, busco intensidad.
P: Ya veo… por eso te revolcás en el fango. Oh, miren todos como sufre n., como el recuerda al mundo que está fuera del rebaño, como soporta el dolor, ¡el suplicio!
n.,: No hables de lo que no sentís.
P: Disculpame, querida, había olvidado que eras la Incomprendida Trágica. Date cuenta de que no sos plena, ¡sos una sombra de lo que deseamos!
n.,: Por lo menos soy.
P: ¿Realmente sos? ¿Es esto que está viviendo ser? Qué decepción. Jamás pensé que sufrir sin motivo alguno y regodearse en ello fuera ser.
n.,: No lo se, ni me preocupa. Dejame vivir…
P: ¡Es que no estás viviendo! ¿No te das cuenta de todo lo que te perdés, de todo lo que estás dejando pasar? ¡Perdé ese maldito miedo que tenés! ¡Sos una cobarde! Maldita sea, n., ¡no sos vos!
n.,: Ya no importa. No tengo que ser alguien.
P: ¿Y tus sueños? ¿Tus objetivos? ¿Tus planes? ¿Tus delirios? ¿Tus pensamientos? ¿Qué sucede con todo eso? ¿Dónde está?
n.,: Perdido, como yo.
P: Si estás perdida, es porque querés estarlo. ¡Cobarde! ¿Dónde quedaron tus fuerzas? ¡Ponete de pie! Mirá el horizonte, sentite llena, ¡se feliz!
n.,: No sirve de nada.
P: Aplastarte es lo que tendría que hacer. Encerrarte en algún lugar recóndito de nuestra Alma y dejarte allí. ¡Estarías rodeada de verdadera oscuridad! Llamás a lo que sentís soledad, pero no tenés una idea de lo que es eso. ¿Y sabés porque qué no lo hago? ¡Porque me das lástima!
n.,: ¿Lástima?
P: Si, lástima. Ya no sos una contrincante. Sos nada. No tengo que aniquilarte. ¡Ya estás muerta!
n.,: ¿Muerta?
P: Y a punto de ser enterrada. ¿No ves las cenizas a tu alrededor? Tu propio fuego, ese del que tan orgullosa estás, te consumió. Cuando el viento cobre vida, no quedarán rastros de tu presencia. ¡El mundo tendrá un peso menos!
n.,: No entendés, Pandora.
P: Entiendo todo, todo. Aceptá que ya no te queda nada por hacer. Despedite de los tuyos. ¡Arrepentite por no haber vivido con plenitud! Sufrí, llorá, se humana y termina con tu existencia decadente.
n.,: No soy humana.
P: Si, lo sos. ¡Sos mortal! Tu tiempo se acabó, querida. No lamentaré tu ausencia. Te veré, al fin, en el Inframundo.
n.,: No, Pandora. ¿Es que no lo notás?
P: ¿Notar, qué?
n.,: Lo que está sucediendo con las cenizas.
P: ¿De qué estás hablando! Si ya estás muer… ¡no puede ser! ¡Sos humana, sos mortal!
n.,: No, Pandora. Soy fénix. Ardo cuando me llega la hora. Sufro a causa de mi fuego. Me hago cenizas. Renazco.
P: El fénix vuela, es pleno, se lanza a la libertad. Y vos, n.,… ¡vos!
n.,: ¿Yo, qué?
P: (Silencio).
n.,: El cielo resplandece. Me está llamando. Estoy lista para volar. ¿Sos capaz de viajar a mi lado?
P: ¿Juntas?
n.,: No, juntas no, como una.
P: Como una.
Por si a alguien le interesa agendárselo
-
http://100volando.blogspot.com/2009/11/canal-estrena-mitos-con-mi-conduccion.html
Programa dedicado a repasar los principales mitos de la cultura occidental...



